A través de las redes sociales, los afectados difundieron un pronunciamiento en el que dejan en claro que respaldan la construcción del Teleférico de Choquequirao, pero rechazan las condiciones económicas planteadas. “Queremos teleférico, sí, pero también exigimos un pago justo para las familias de Huanipaca”, señalaron, cuestionando que el valor ofrecido por metro cuadrado es irrisorio frente a la magnitud de la obra turistica.
Los propietarios esperan alcanzar un acuerdo con el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur), antes de que el proceso continúe avanzando. Advierten que no buscan frenar una obra considerada estratégica para el desarrollo turístico de Apurímac y Cusco, sino garantizar el respeto a sus derechos patrimoniales y una compensación acorde al valor real de sus terrenos y viviendas.
Mientras ProInversión informa que el Teleférico de Choquequirao demandará una inversión de 261 millones de dólares y que las obras civiles comenzarían en 2027, diversos sectores consideran fundamental que las observaciones planteadas en Huanipaca sean atendidas oportunamente para evitar conflictos que puedan afectar el avance de uno de los proyectos turísticos más importantes del sur del país.
Una mala experiencia de los justiprecios, se ve claramente en la construcción de la Vía de Evitamiento de Abancay, donde varios propietarios continúan reclamando la actualización de los justiprecios de sus predios más de seis años después del inicio de la ejecución y por ello la obra no avanza y parece que aún tiene para rato.
