Según el analista en temas mineros, Iván Arenas, este “Congreso no debería tocar esos temas de fondo. La ley MAPE debe ser abordada en el próximo gobierno, lejos de ideologismo y politización, porque hoy no hay garantía que eso suceda”. Como señala Arenas, entre las propuestas que el Legislativo busca aprobar, figura el Proyecto de Ley 3377, que facilitaría concesiones mineras en la Amazonía, como Madre de Dios, y permitir la formalización de mineros inscritos en el Reinfo con instrumentos ambientales apenas presentados, sin necesidad de aprobación definitiva, a pesar de los severos impactos que está dejando esta actividad en la zona justamente por no cumplir con ningún estándar de cuidado ambiental.
Al mismo tiempo, el Congreso evita debatir la nueva Ley de Minería Artesanal y de Pequeña Escala (MAPE), una norma clave para ordenar la actividad minera informal y enfrentar el crecimiento de economías ilegales vinculadas al oro. Las bancadas más golpeadas en las urnas, entre ellas sectores de Alianza para el Progreso y Podemos Perú, respaldaron en los últimos años proyectos relacionados con el Reinfo y la reducción de controles ambientales para la minería informal, que en muchos casos es usada para encubrir a la ilegal.
Arenas dijo que el peligro actual es que este Congreso que está de salida será muy populista a la hora de aprobar normas, sobre todo los miembros de la Comisión de Energía y Minas. “No podemos aceptar que haya un debate sobre esto cuando tenemos congresistas que representar a la minería informal”, señaló.
En este contexto, la premura por aprobar estas modificaciones no aparece como un debate técnico pendiente, sino como una decisión política con calendario propio. A pocas semanas de dejar el poder, todo apunta a que existen compromisos que busca concretar antes del relevo pese a las advertencias de especialistas.
